sábado, 1 de marzo de 2014

Filosofía de vida


“Cuando alguien es capaz de reírse sobre lo que le pasa, nadie tiene poder sobre él.”

El otro día tenía que estudiar, así que me puse a hacer una limpieza en profundidad de la habitación. Porque ese es el primer paso para asegurar un buen estudio, y todo estudiante que se precie debería ser consciente de este hecho. 
Y ya que me ponía... moví todos los muebles a ver si la nueva orientación me motivaba más en mi estudio (cosa que no sucedió ¡¿quién lo hubiera imaginado?!).

Dejando de lado la de mierda que hay bajo esos muebles que no mueves en la vida (de verdad, una civilización nueva bajo cada mueble), encuentras cosas de las que ni te acordabas que tenías, como una libreta con frases como la que encabeza esta entrada. Y me acordé de que empecé a recopilar frases así, porque hace años encontré una libreta de cuando mi madre era joven con frases del mismo estilo, y pensé por qué no continuar la “tradición”.

Pero volvamos al tema, esa frase la escribí hace un montón de años, y ya ni me acordaba de ella, pero la verdad es que gran parte de mi forma de ser la baso en eso, bueno creo que para muestra un botón, sólo hay que leer las entradas que escribo sobre mi habilidad en la vida… 
Pero la cuestión es que a mucha gente le falta interiorizar esto, y montan un drama por cosas que yo me tomaría a risa. Que está claro que en el momento hay cosas que pueden ser una putada, pero pasado el tiempo ¿qué más da? Pues te pasó lo que te pasó, alégrate por haber vivido una experiencia más y estar donde estás, no todos pueden decir lo mismo.

Y esa frase en concreto tiene mucha razón, porque cuando tú eres la primera que se toma a risa lo que le pasa, nadie puede atacarte por ahí, y si lo hace, las risas están aseguradas.

Así que más comedia, y menos dramas.




viernes, 24 de enero de 2014

Feliz no cumpleaños

Mañana, 25 de enero, entraré en ese primer cuarto de siglo (Oh man!). 
Y después de 5 años voy a poder pasar ese día rodeada de mi gente y no de apuntes y libros ¡I can’t believe it! (me estoy poniendo ya seria con mi inglés, apreciad el nivel).

Y siempre siempre siempre antes del día de mi cumpleaños es cuando echo realmente la vista atrás, y pienso en todas las cosas que he hecho mientras tenía X años, en este caso ¿qué he hecho a mis 24 años? Y blablablá… todas esas reflexiones que nos gusta hacer de vez en cuando.

Desde mi punto de vista toda reflexión implica un cambio, por pequeño que sea. Pues bien, para mis 25 voy a cambiar la frase “quiero hacer” por “voy a hacer”, y aunque esto de las autoinstrucciones parezca una chorrada, porque al fin y al cabo estás haciendo algo tan sencillo como cambiar un verbo, funciona si lo haces bien.

Actualización breve y chorra, pero tengo prisa, y a mis 24 apuntándome con una pistola para despedirme de ellos como toca.



PD: en otro orden de cosas, desde aquí quiero dar las gracias a Google Chrome por poner el icono del altavoz en aquellas pestañas cuya web tiene sonido, de verdad, la mejor actualización de la historia, porque yo soy de las que tiene mil pestañas abiertas y cuando tenía que descubrir de donde venía la música o el sonido me volvía loca. Thanks a lot (ya paro).


miércoles, 15 de enero de 2014

Liebster Award


Ya he dicho alguna vez que no soy muy fan de hacer estas cosas, aunque me gusta leerlas en otros blogs, pero la verdad es que en esta ocasión me viene genial para actualizar esto un poco, así que aprovechando que he sido nominada por dos hortalizas muy salás, vamos a ello.

Las instrucciones a seguir (y que yo nunca sigo) son:
1. Nombrar, agradecer y seguir al blog que te nominó (yo no agradezco porque soy una rebelde).
2. Responder a las once preguntas que te han planteado.
3. Nominar a 11 blogs con menos de 100 seguidores y dárselo a conocer (pereza).
4. Plantear 11 nuevas preguntas (pereza al cuadrado).


PREGUNTAS:

1. Si tu blog fuese un animal, ¿qué nombre le pondrías?
¿Cabía alguna duda? xD

2. Si te pagasen 1000 € por promocionar en una sola entrada de tu blog algo con lo que estás totalmente en contra, ¿lo harías?
¿1000€? ni que me sacara de pobre.

3. ¿Dónde escribes las entradas? ¿En papel o directamente en el ordenador?
Ordenador siempre, y me ahorro la doble faena. 
No es ser vaga, es ser práctica :p

4. ¿Qué Bso le pondrías a tu blog?
Pues teniendo en cuenta que el título viene de una canción, supongo que debería ponerla como BSO, aunque no pega demasiado, pero ahí queda: Slide Away - Oasis
En parte es un rincón al que 'escapar'.

5. ¿Si Spielberg te llama porque quiere hacer una peli de tu vida basándose en tu blog, pero añadiendo cosas inventadas como que eres borracho/a o drogata. ¿le dejarías? O no permitirías semejantes injurias guiño guiño
¿Bromeas? el sueño de mi vida, por ese único motivo me hice un blog. 
Spielberg, call me baby, y págame más de esos 1000€ que se ofrecían por ahí arriba, o lo siento, pero no cedo nada, y mira que algunas historias me dan para miniserie, y digo miniserie porque suelen ser malas xD

6. Si te dijesen que cada vez que escribes una entrada, muere una mariquita. Y teniendo en cuenta que Pimiento tuvo 2 mariquitas llamadas Pepito y Pepita, pero un día desaparecieron… ¿te arriesgarías a seguir escribiendo pudiendo asesinar a a las mascotas de Pimiento?
Si me dijeran que por cada entrada que escribiera me darían un millón de euros pero moriría una mariquita desconocida de cualquier parte del mundo y que nunca sabría qué mariquita es... pues a pesar de lo que dije en mi entrada (hablando de personas y no de mariquitas, y de botones rojos y no de entradas) igual me lo pensaba, eh? 
Yo lo siento por Pimiento, pero si desaparecieron es que tan bien no las cuidaba... ;p

7. De los blogs que lees habitualmente, ¿cuál te hubiese gustado ser tú el autor/a?
'Pasalacabra'.

8. Si alguien te propusiese colaborar en tu blog escribiendo una entrada semanal, ¿le dejarías o le dirías: Quita bisho!!! Créate tu propio blog usurpadorr!
¿Why not? habría que ver de quién se trata y leer yo la entrada antes de publicarla, por aquello de que no me ponga verde nada más, eh? que yo no soy desconfiada pero hay que tener también unas normas de seguridad, y bueno igual también habría que tener en cuenta que... bueno ya vale de justificaciones, es mi blog y mando yo que para eso mío.

9. Si un día se te aparece tu yo del futuro medio muerto y antes de volver a desaparecer te dice: El blog….
¿Qué harías?
Soy un poco corta, no entiendo muy bien a mi yo del futuro ¡¿Qué pretendes decirme?! el blog... ¿el blog qué? ¡¿no ha funcionado nuestro plan de lanzarnos a la fama?! *drama*

10. Un día tu madre te dice que ha descubierto un blog que le llama la atención, y resulta que es el tuyo. ¿Se lo dirías?
Teniendo en cuenta que es mi madre probablemente sabría que soy yo, o algo sospecharía, más que nada porque en este blog hay escritas muchas de mis "habilidades" y mi madre es plenamente consciente de la torpe persona que soy.
Y por otra parte teniendo en cuenta que es mi blog, tampoco creo que le llamara mucho la atención xD

 11. Una revista te pide que trabajes para ellos escribiendo una columna con el mismo contenido del blog, pero a cambio no sólo tendrías un buen sueldecillo, sino que tendrías que perder el anonimato firmando con tu nombre, apellidos y una foto. ¿Aceptas?
Como dijo Groucho Marx:
"Jamás pertenecería a un club que tuviera a alguien como yo de socio"
Pues eso.


Y.... hasta aquí la entrada de hoy. Tenéis estas 11 preguntas formuladas por Pimiento y Tomate a vuestra disposición, es la herencia que me han dejado y que yo os cedo, así que quien quiera es libre de hacerlo y publicarlo en su blog, y yo encantada de leerlo como seguro que muchos otros ¡Animaos!


domingo, 22 de diciembre de 2013

Piensa un título original... ¡Feliz Navidad! ...Oh shit

Es cierto que para los universitarios la Navidad dejó de existir, al menos en cuanto a disfrutar de las vacaciones se refiere. Pero estamos a 22 de diciembre y ya he tenido una cena y una comida de Navidad. Parece que con los años las cosas cada vez llegan antes.

Como para todo el mundo, desde que descubres quienes son los Reyes Magos y Papá Noel, estas fechas dejan de significar lo que significaban, pero cuando en tu familia vuelven a haber pequeños, las vives de nuevo a través de su ilusión.

Notas cuando entra diciembre porque tu sobrina empieza a comportarse mejor de lo normal porque no le gusta el carbón, y tu sobrino sigue siendo un trasto porque es tan pequeño que aún no sabe ni decir ‘Papá’.

Notas como tu bolsillo, plano ya de por sí, empieza a perder dinero, pero no te importa demasiado cuando lees la carta de “Queridos Reyes Magos” e interpretas las rayas de tu sobrina que sólo sabe escribir su nombre, y con suerte.

Un año más tu padre compra un boleto para que lo compartas con tu hermano en el que no nos toca ni la devolución. Pero lo bueno de este año es que una vez hecho el sorteo se acabó el maldito anuncio de Navidad (adiós a las pesadillas con Montserrat Caballé y Rafael, y esa terrorífica canción sonando en mi cabeza).

Vas al centro sin guantes y compras castañas asadas para calentarte las manos mientras ves las luces y esa falsa pista de patinaje sobre hielo que han montado en la plaza junto al árbol, como si compensara pasar la Navidad aquí y no en Nueva York.

No sé por qué, pero me resulta muy difícil hacer un balance de este 2013, cuanto más lo pienso más me contradigo, supongo que es algo bueno.
Los propósitos los dejo para cuando sepa que voy a cumplirlos, ahora tengo demasiadas cosas que hacer como para meterme en otras.  Pero bienvenido sea todo lo que queda por venir.

Mi amigo Chuck y yo os deseamos a todos...




viernes, 13 de diciembre de 2013

Sólo 5 cosas

Últimamente siento que vuelvo a estar un poco perdida, por una parte estoy donde quiero estar, pero por otra hay algo que ronda mi mente, que no sé muy bien qué es pero que me dice que necesito algo más para tener las cosas claras.

El otro día leí un artículo en el que una enfermera hablaba desde su experiencia de las cinco cosas que la gente más lamentaba en su lecho de muerte, y me hizo reflexionar un poco. Aquí os dejo esas 5 cosas y mis reflexiones:

1. Ojalá hubiera tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí.
Hay poca gente valiente en el mundo, quizás porque confiar en uno mismo es algo que no se potencia lo suficiente desde que somos bien pequeños. A veces las elecciones que tomamos o no tomamos dependen más de factores externos, que de los realmente importantes para nosotros 
¿Realmente perseguimos nuestros sueños o los sueños sueños son?

Yo esto lo relaciono con la ya famosa ‘Zona de Confort’, esa zona en la que te encuentras mullidito y tranquilo, porque es una zona que controlas y conoces muy bien, te resulte agradable o no. 
Hay gente que se queda en esta zona, por aquello del miedo a lo desconocido, y otros en cambio son más exploradores y tienen siempre proyectos en mente que llevan a cabo, y para ello salen un poquito de la zona mullida para adentrarse en otra, la que se denomina ‘Zona de Aprendizaje’, en ella vas aprendiendo cosas que te van permitiendo ampliar poco a poco esa Zona de Confort de cada uno.  
La mayoría de las personas nos movemos entre estas dos zonas.

Pero hay más, todos tenemos sueños, sueños que a veces no nos atrevemos a cumplir por el ¿y si sale mal? sin tener en cuenta el ¿y si sale bien?

Porque cuando tenemos en cuenta este último entramos en la ‘Zona de los grandes retos’, esa zona a la que se teme llegar por el miedo a perder. Pero cambiar no significa perder, sino desarrollar. 
Hay que superar muchos miedos para llegar aquí, y estar muy motivado para ello, tener claro el ¿Por qué y para qué hago esto? Y cuando tu sueño tiene una fecha de caducidad clara y empiezas a trabajar para conseguirlo antes de que caduque, es que algo estás haciendo bien, aunque tengas que volver atrás muchas veces, sigues avanzando.
Simplemente CREE EN TI.

2. Ojalá no hubiera trabajado tan duro.

Refiriéndose al hecho de que a veces se considera más importante el trabajo que otros ámbitos, como quizá sea pasar más tiempo con los tuyos. 

Siempre se tiene en mente eso de: Ahora lo que hay que hacer es ganar dinero para tirar adelante, ya tendré tiempo mañana para estar con las personas que quiero.

Punto difícil de valorar sin una perspectiva temporal. Que del amor no se vive lo sabemos todos, pero hay que tener claro que trabajamos para vivir, no vivimos para trabajar.

 

3. Ojalá hubiera tenido el coraje para expresar mis sentimientos.

Sentimientos tanto positivos como negativos.

Esto es algo que a mí me cuesta bastante a veces, y sé perfectamente a qué se debe. Como a mí le pasa a muchos otros. Supongo que es algo que va formando las experiencias vividas y por tanto que puede cambiar, aunque a unos les cueste más y a otros menos.

 

4. Me hubiera gustado haber estado en contacto con mis amigos.

Poco que comentar aquí ¿quién no ha perdido amigos con el paso del tiempo? ¿quién no ha tenido que suprimir tardes con algún amigo por culpa del trabajo por ejemplo? Una frase del artículo decía: 

Muchos de ellos habían llegado a estar tan atrapados en sus propias vidas que habían dejado que amistades de oro se desvanecieran por el paso de los años”.

Triste pero cierto.

 

5. Me hubiese gustado permitirme a mí mismo ser más feliz.


Para mí ésta está relacionada con el punto 1.

 “La felicidad es una elección”

Os dejo el enlace del artículo por si os interesa y aquí el video que explica de forma muy chula la 'Zona de Confort':







martes, 26 de noviembre de 2013

Mi momento

Puede sonar raro, pero ir en autobús me relaja. Es mi momento de desconexión, de ponerme los cascos y mirar por la ventana o leer un libro. Y si me fallan las dos cosas o alguien intenta darme conversación pues… me jode bastante.
Por eso prefiero ir sola en el autobús, que sí, sé que suena muy antisocial, pero cada uno tiene sus momentos... y a mí, mi momento bus que no me lo toquen.

Realmente es algo que me pasa con casi todos (por no decir todos) los medios de transporte. Puede que antes de subir al coche esté manteniendo una conversación súper animada con alguien, pero es subir al vehículo y entro en estado de empanación inmediata, de verdad. Y yo no era consciente de ello hasta que un día P me lo dijo. 
Por el contrario a P le encanta hablar, y yo intento seguirle la conversación aunque sabe como soy y me perdona esos momentos en los que me sumerjo en mis pensamientos y simplemente disfruto de la música y el paisaje.

Pero siempre he sido así. De pequeña viajaba mucho en coche con mis padres, y siempre llevaba la maleta y una mochila a parte llena de libros y cintas de cassette (como lo leéis, que yo soy de los 80, por los pelos pero lo soy) y mi Walkman (que luego evolucionó al Discman y así conseguí llevar más música aún). Mis padres me obligaban a hacer una selección, pero yo era incapaz ¿Y si en algún momento del viaje necesitaba escuchar una canción en concreto? Ellos qué iban a entender, si llevaban únicamente dos cintas que iban intercambiando en el coche... 
Y así me pasa, que tengo más canciones vinculadas a lugares y personas que otra cosa.


Pero volviendo al tema, y vosotros ¿cuál diríais que es “vuestro momento”?

domingo, 17 de noviembre de 2013

¿Esto cómo se hacía?

Estaba yo aburrida, sin saber ya qué más mirar por internet, cuando decido ponerme una película, no sin antes comprobar mi correo tan solicitado últimamente por mis compañeros de trabajo del Máster y tan falto de amor por otra parte… Cuando de repente he visto un correo de [Slide Away] que me informa de que me han dejado un comentario.

Y entonces una luz se enciende en mi agotado cerebro: Inma ¡si tú tenías un blog!

Y aquí estoy, dejando de lado una película para volver a este pequeño rincón a desahogarme un rato y para pasarme por vuestros rincones a ver cómo os va la vida. A mí me va cansada, pero no os preocupéis que ya me busco yo más cosas en las que ocupar mi tiempo, que lo que me sobra ahora lo voy a invertir en unas prácticas voluntarias, así, por amor al arte, o masoquismo, vete tú a saber qué.


Y la verdad es que si no actualizo es por una razón, y es que no hay mucho que contar, mi semana va a transcurrir entre una montaña de apuntes y trabajos y cafés (espero que compartidos, porque poca vida social más voy a tener). 

Y ahora que ya me he victimizado lo suficiente paso a hacer una pequeña reflexión, porque esta semana me leí un libro "Martes con mi viejo profesor" que si no lo habéis leído es cortito e interesante, y hay fragmentos que te hacen reflexionar sobre aspectos de la vida, porque el libro va de eso.
Y había un diálogo en el que en un momento decía: "En este país hay una gran confusión, entre lo que queremos y lo que necesitamos".
Y joder, qué gran verdad... Parece una tontería, pero hay mucha gente que de verdad no lo ve, y yo me incluyo en algunas ocasiones, a veces nos encabezonamos con algo confundiendo querer con necesidad, y no.

Gracias por perder vuestro preciado tiempo leyendo esta tontería, esta vez os recompenso con un temazo que carga las pilas a cualquiera. Disfrutad de la semana.