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viernes, 24 de enero de 2014

Feliz no cumpleaños

Mañana, 25 de enero, entraré en ese primer cuarto de siglo (Oh man!). 
Y después de 5 años voy a poder pasar ese día rodeada de mi gente y no de apuntes y libros ¡I can’t believe it! (me estoy poniendo ya seria con mi inglés, apreciad el nivel).

Y siempre siempre siempre antes del día de mi cumpleaños es cuando echo realmente la vista atrás, y pienso en todas las cosas que he hecho mientras tenía X años, en este caso ¿qué he hecho a mis 24 años? Y blablablá… todas esas reflexiones que nos gusta hacer de vez en cuando.

Desde mi punto de vista toda reflexión implica un cambio, por pequeño que sea. Pues bien, para mis 25 voy a cambiar la frase “quiero hacer” por “voy a hacer”, y aunque esto de las autoinstrucciones parezca una chorrada, porque al fin y al cabo estás haciendo algo tan sencillo como cambiar un verbo, funciona si lo haces bien.

Actualización breve y chorra, pero tengo prisa, y a mis 24 apuntándome con una pistola para despedirme de ellos como toca.



PD: en otro orden de cosas, desde aquí quiero dar las gracias a Google Chrome por poner el icono del altavoz en aquellas pestañas cuya web tiene sonido, de verdad, la mejor actualización de la historia, porque yo soy de las que tiene mil pestañas abiertas y cuando tenía que descubrir de donde venía la música o el sonido me volvía loca. Thanks a lot (ya paro).


martes, 10 de septiembre de 2013

A veces pienso que...

Algunas personas son como montar en bici.

(Y que cada uno saque sus conclusiones)


viernes, 10 de mayo de 2013

Tiempo libre, ese gran desconocido


Últimamente vivo entre una montaña de apuntes, libros, hojas de Word esperando a ser escritas… y café, mucho café (sin olvidar las clases y las prácticas).

Llevaré así cosa de un mes, o  más, o menos, no lo sé, no tengo ni idea, porque hace mucho que perdí la noción del tiempo.

Y así es como estamos muchos.
Estudia una carrera decían, ya verás como una vez pasen los dos primeros años el resto va rodado decían…
¡Y una mierda!

Sin duda con lo que me estoy agobiando este cuatrimestre estos preciosos años universitarios los voy a dejar de echar de menos rápido, pero muy rápido (mentira :().

No tengo tiempo para nada, ni para llorar en un rincón. Aunque la realidad más bien es:
no tengo tiempo para nada, propongamos planes todos los fines de semana, celebremos cumpleaños, que todos caigan en mayo, ahí, para joder. 
Y cuando esto no pasa mi cerebro se pone en Off porque le da la gana, porque él es así, un rebelde ¿que tiene que trabajar? pues se duerme... que se acumule la faena para la última semana, que sufra de verdad (así de sádico es él).

Y así estoy, más agobiada que Spiderman en un descampao’.

Pero la cosa no acaba ahí, ahora mi mente se está debatiendo entre si irme el año que viene a vivir a Barcelona o quedarme en Valencia (muerta del asco básicamente). Y lo tengo que decidir este mes.
Por supuesto, si no fuera por la economía me iba a Barcelona que es donde está lo que quiero hacer, aunque también me da pena alejarme de las personas que tengo aquí, pero siempre tengo presente el Quien algo quiere, algo le cuesta y sé que unos kilómetros no son tanto como para romper lo que ya tengo.

No sé, ya lo dije, no quiero echar raíces aquí tan pronto, y si no doy este paso igual es lo que acaba pasando… El problema es que tampoco depende sólo de mí el darlo o no. Y lo que más miedo me da no es irme allí, es irme y que al final no encuentre trabajo o simplemente no me llegue el dinero para seguir haciendo lo que quiero.
Pero por otra parte si me quedo ¡¿qué hago?!

Y en este debate está sumergida mi mente, cuando en realidad debería estar haciendo todo ese trabajo que llevo arrastrando.

Pero ¿qué es fácil? ... Nada que merezca la pena. 

sábado, 27 de abril de 2013

Quiero...


Acaba la carrera, encuentra un trabajo o sigue estudiando mientras lo buscas y te pones a trabajar también. Ahorra y cómprate un piso, y un perro, o un gato, aunque a lo mejor te has independizado junto a tu pareja y él/ella le tiene alergia a todo tipo de animal, no sé.

Id al Ikea y amueblad la casa, que quede a gusto de los dos, pero a la vez de ninguno en concreto.

Trabaja entre semana, dedícate a la familia los fines de semana, piensa en tener un hijo, o dos, o tres… mejor céntrate en uno y luego ya se verá que llega.

Cásate, que te pida matrimonio en la Torre Eiffel, o en Italia con un plato de spaghettis y un acordeonista tocando a vuestro lado, o mejor pídeselo tú en el sofá de tu casa mientras veis vuestra serie favorita y así tenéis más a mano lo de celebrarlo entre las mantas.

Que la luna de miel sea en la Riviera Maya, que está de moda y lo suficientemente lejos como para fardar de viaje y pensar que es el paraíso.

Ten un hijo, forma una familia, no te olvides del perro, o el gato, a lo mejor ahora tenéis los dos porque resulta que tu pareja no era alérgica, todo ello entra en el pack familiar.

Ahora tu vida es parque, trabajo, casa, familia… Juega con tu hijo, besa a tu pareja, ríete con tus amigos, come con tus padres… y no te olvides de la escapadita al chalet de los vecinos de vez en cuando, sobre todo en verano, que tienen piscina.

¿Qué te falta? ¿no es esto lo que quiere todo el mundo?


Pues no.

Tengo que admitir que me da un “poco” de miedo eso de vivir según lo establecido. Que mi familia ya da por hecho que yo cuando tenga mis ahorros (o antes) me iré a vivir con mi pareja, y que mi vida será una vida rutinaria como otras muchas, que nos casaremos, que tendremos un hijo o dos, y para mi madre ojalá no hayan animales, pero lo siento mamá, los habrá en algún momento.

El caso es que yo no quiero eso, aunque al final acabe siendo lo más probable, pero no es lo que ahora mismo quiero. 
Y yo pensaba que era algo normal, que aún soy joven y por supuesto quiero ver mucho mundo, conocer muchas culturas y no tener una rutina marcada hasta dentro de muchos años. 

Pues resulta que no, que gente de mi edad no piensa así, que quieren ya encontrar un trabajo estable, un piso, formar una familia, y que sus hijos jueguen con los míos

Me parece perfecto que quieran seguir paso a paso las pautas que marca la sociedad, y lo tengan tan claro y asumido, ojalá tuviera yo algo claro ahora mismo, pero yo necesito algo más, esa vida a mí no me motiva, y antes de tener hijos (si tengo) o un perro o un gato o incluso otra coneja, antes de atarme a un piso, a un trabajo, antes de todo eso quiero disfrutar de otras muchas cosas que sé que con todo eso no podrá ser. 
Y me da un miedo atroz no poder cumplir la única cosa que tengo clara, que paradójicamente es una incertidumbre.

Y habrá quien piense que es una inmadurez, pero no. Precisamente lo que quiero es seguir aprendiendo, aprendiendo de otras personas y de otros lugares. Aunque sea muy fácil decirlo y de valientes hacerlo.

Y por supuesto sé, que por suerte, no soy la única que piensa así.

miércoles, 3 de abril de 2013

De comienzos y finales

De eso va la cosa, comienzo nuevo blog ahora que voy a acabar una de las mejores etapas de mi vida.
¿Qué que siento? miedo, incertidumbre, interés, agobio... un cúmulo de cosas que no sabría explicar en una entrada (ni en dos... en tres quizás sí).

Sí, está a punto de acabar mi etapa universitaria, y no tengo ni idea de qué hacer el año que viene... ¿Máster, prácticas voluntarias, ambas, ninguna, mendigar, prostituirme? (barajo esas opciones entre otras, pero trabajar de lo mío no lo veo viable, ves?).

Y parece que no hay en mi vida otro tema de conversación oye, estoy por inventarme un embarazo o decir que me caso para poder hablar de otra cosa, que hasta la vecina del quinto ha cambiado su típica conversación sobre el tiempo a la dichosa pregunta...
¡Pues no lo sé! No sé qué voy a hacer con mi vida de mantenida universitaria... y empieza a cansarme que todo el mundo me lo pregunte, sinceramente. Porque me da miedo, porque no quiero quedarme de brazos cruzados, porque me da miedo pensar que he pasado 5 años de mi vida estudiando algo que me encanta y que luego no pueda dedicarme a ello. Porque encima voy con el handicap de que no sólo salgo con mi promoción de Licenciatura, sino que además nos juntamos con Grado (Ole! éramos pocos y parió la Paca).

Y así estamos todos... ante una página en blanco, como empieza este Blog. Y lo que puede llegar puede ser bueno, puede ser malo, puede ser interesante o puede ser la vida sin más...



PD: ahora que os he vendido la moto, decir que por algún motivo no me deja conectarme al antiguo blog cuando quiero, y sólo me deja cuando quiere el navegador, ergo... ¡Ualá! blog nuevo :)
PD2: además tantos abandonos y vueltas de 'Menos lobos caperucita' al final la cosa como que se enfría, no? (por decir algo)