viernes, 11 de diciembre de 2015

Pisos "nuevos" y esas cosas...

Últimamente me he convertido en una experta en cómo montar muebles del Ikea, cómo subir una nevera entre dos personas que en principio no cabe en el ascensor, cuántos litros de pintura se necesitan para pintar noventa metros cuadrados, cómo intoxicarte con el Cillit Bang, encontrar las mejores ofertas y aprovechar todos los Black Fridays, Red Mondays y Stupids Sundays que existan.

La verdad es que hacer habitable un piso te enseña muchas cosas. Como por ejemplo, que tardan un mes en llevarte un sofá a casa (como pronto), pero que mientras puedes hacerte tú misma uno con unos cartones en el suelo (para que no esté tan frío), unos edredones encima (para que no esté tan duro) y una almohada en la pared (para tener algo así como medio respaldo). Que no es lo más cómodo del mundo, pero oye he visto en tiendas sofás más bonitos pero mucho más incómodos.

También aprendes que se pueden hacer huevos fritos en un cazo, que una olla llena de hielos y latas de cerveza envueltas en papel de periódico es igual de eficaz que una nevera, que en una casa deshabitada y medio vacía hace un frío polar, que a veces la tapa de un váter puede ser más caro que cambiar el váter entero…


Estoy aprendiendo muchas cosas de esta experiencia, menos mal que ya va quedando “menos”.