miércoles, 16 de octubre de 2019

4 bodas y 1 funeral (y una comunión)

Empieza esa etapa en la que todos tus amigos comienzan a casarse, y como lo de repartir bien las cosas en esta vida no se lleva, pues este año he sido invitada a 5 bodas -y a 2 más el año que viene- ole ole. Este año pude asistir a 4, que ya me parece una pasada.

El caso es que ya de por sí yo soy poco de bodas, hace 6 años lo explicaba en esta entrada, y aún sigo pensando exactamente lo mismo. Y no digo que no me lo pase bien, está guay cuando son gente cercana a la que quieres y te reúnes con más amigos etc. Pero al final con tanta boda seguida llega un momento en el que si ya de por si te parece algo poco especial y repetitivo, pues con la saturación (que igual yo también soy de saturación rápida) aún lo ves más poco especial y repetitivo. Todas a las que he ido han seguido el mismo patrón, independientemente de que fueran por lo civil o por la iglesia. Me cuesta mucho ver lo personal en estas cosas, y por eso no es un momento que me parezca especialmente bonito, no sé.

Y ya ha llegado un punto, en el que cada vez que un amigo nos decía que tenía que darnos una noticia, sólo pensaba: por favor, que vayan a tener un hijo y no se casen ahora xD

Y sigo escuchando que fue el día más especial de su vida, y sigo sin entenderlo. Pero bueno, mejor bodas que funerales, el de este año ya me destrozó bastante...

Y para el pack (casi) completo (me falta el bautizo), también tuve una comunión este año, o como leí una vez y ya me he agenciado el término "una boda hobbit". Porque ahora las comuniones son como minibodas, yo no entiendo nada de verdad. Dejad a los niños ser niños, y si el día es para ellos, que así sea. Ese es el recuerdo, no las fotos que obligas a que se haga y todo el paripé.

En fin, simplemente a cada uno le hace feliz lo que le hace feliz, supongo.




miércoles, 2 de octubre de 2019

Escribir (y no un libro)

Ya no recordaba ni cuándo había escrito la última entrada de este blog, ni qué puse en ella. Después de leerla he premiado el buen trabajo de mi memoria para dejar de lado información innecesaria, pero de eso va este blog.

Hace dos días encontré dos libretas de esas que escribía cuando era adolescente, me pasé una tarde leyéndolas y las páginas se resumen en dos frases: not bad (lo que pensaba para la edad que tenía) y Dios, qué cortavenas estabas a veces. Pero bueno, qué adolescente no se ha sentido incomprendido, eso está marcado ya en el desarrollo biológico. De repente aparece el gen de #dramaqueen y ahí se queda unos añitos, en algunos para toda la vida.

El caso es que ya no escribo mis pensamientos ni lo que me pasa. No sé si es por falta de tiempo, desgana, la vida adultjajajaja... pero ya no escribo. Y la verdad es que lo pensé, y me dio pena. Con lo que a mí me gustaba escribirlo todo y releerlo posteriormente.

Ahora mismo podría dividir mi vida en secciones: lo divertido (guiño guiño) de trabajar cara al público, la vida siendo torpe, vivir con un gato y otras criaturas, crisis existenciales, miscelánea.

Que por cierto, yo no sé ya si es normal pasar por tantas crisis existenciales a partir de cierta edad, o es que no salgo de la misma y pienso que son varias (muy probable). Pero ahí seguimos.

En otro orden de cosas, yo, la obsesa de tener todo bien organizado en cuanto a horarios se refiere, no me ha quedado otra que aprender a vivir en un mundo de caos e incertidumbre semanal. Horarios que a veces no hay por donde coger, pero que ya he normalizado. No sé si esto es algo bueno o malo, pero me sorprende lo bien que me adapto. Que digo yo que será por simple supervivencia, porque tampoco me queda otra...

Y nada, que de eso se trata lo de escribir tus historias, no? ya sea aquí o en libretas. Volcar las cosas sin mucho sentido, hasta que haya algo que realmente quiera contar, entonces ya me explayo.



PD: Hola Otoño (si aún existes) ¿puede llegar ya el frío para quedarse?
Saqué las mantas y las sudaderas un día, pero fue sólo una ilusión.
Te echo de menos Otoño,
con todo mi cariño,
Pecas.