Es algo
común, por lo menos entre las personas con las que lo he comentado, querer
llevar escayola de pequeño. Sobre todo en la pierna, porque si no te ponían
muletas perdía la gracia, aunque aquello de que tus amigos te dibujaran penes,
digo te la firmaran, también tenía su aquél.
No sé,
yo creo que los que pensábamos así éramos (somos) un poco idiotas. Creíamos que llevar
muletas molaba. Entonces se las pedías siempre a tu amiga la de los esguinces
porque tú por algún motivo nunca te hacías uno, y te pasabas la hora del patio
venga a subir y bajar escaleras haciendo el tonto con las muletas. Lo mejor
llegaba cuando se juntaban dos y empezaban las competiciones de a ver quién es
más idiota y hace antes el circuito, eso sí, los heridos pocas veces
participaban, por seguridad.
Pero mi
idiotez llegaba aún más al extremo, porque yo no sólo quería llevar muletas,
también quería llevar aparato (de ese que te hacia hablar raro) y gafas.
Desde
siempre he sido una persona con unas ideas muy normales…
Pues bien, en esa época en la que quería llevar todo eso que muchos de mis amigos llevaban (las desgracias repartidas, eso sí) pues nunca me tocó, porque el destino tenía todo eso preparado (menos las gafas) para mi adolescencia.
Así que en mi adolescencia llevé escayola en las vacaciones de Fallas, llevé muletas en verano, llevé aparato prácticamente toda esa etapa… Genial, efectivamente fue una época gloriosa en mi vida.
Y
recordando todo esto pienso si lo que quiero ahora, va a ser realmente lo que querré
dentro de unos años... Supongo que habrá cosas que sí y cosas que no, pero de
lo importante ¿seguiré pensando lo mismo que pienso ahora?
No es que sea algo que me
preocupe, soy bastante fiel al right
here, right now, pero sí que me parece interesante el cambio de
pensamientos de una etapa a otra, y en parte siento curiosidad por saber cómo va
a cambiar todo eso que ahora pienso sobre algunos aspectos de la vida. Porque también
son cosas que estoy viendo en gente de mi alrededor y no deja de sorprenderme,
que personas que tenían tan claro una cosa (o eso hacían ver) al final han
dirigido su camino en dirección opuesta, y están muy felices con su decisión,
que realmente es lo que importa.
Así que
exijo a mi futuro yo, que haga una reflexión en retrospectiva para ver cómo ha
ido (in)evolucionando.
Releyendo me he dado cuenta de que me hacen reflexionar un poco cosas super absurdas, pero yo soy así.