sábado, 6 de julio de 2013

San Fer... Interrail

1 de enero, 2 de febrero, 3 de marzo, 4 de abril, 5 de mayo, 6 de junio, 7 de julio… INTERRAIL

Hace 5 años ya (cómo vuela el tiempo) estábamos mi amiga y yo nerviosas porque al día siguiente nos íbamos casi un mes por Europa, con tan sólo un billete de tren (el del Interrail), uno de avión para volver 23 días después, dos mochilones más grandes que nosotras y una ruta en nuestras cabezas dispuesta a moldearse a nuestro antojo.

Recuerdo que la noche de antes de salir yo pensaba en la cama ¿Pero dónde nos hemos metido? Que no hemos mirado ni dónde dormir, ni tenemos mapas, ni nada… muy felices nosotras, sí.

Y la verdad es que en un principio íbamos unas 8 o 10 personas, pero como siempre, cuando propones un plan así se apunta todo el mundo, y luego cuando lo llevas a cabo te quedas o tú sola, o en este caso yo con mi amiga, y es que para estas cosas somos iguales, dicho y hecho. Ya nos lo olíamos cuando te das cuenta a lo largo del año que sólo tú y ella estáis trabajando para ahorrar el dinero. Y cuando ya tienes el billete en la mano y estas reservando el de avión aún ni te lo crees. 
Llevábamos una cuenta atrás de la que no éramos conscientes hasta que marcó el 0 y nos vimos ella y yo, en la estación de trenes, despidiéndonos de nuestros padres.

Yo tenía 19 años y mis padres me decían que ni loca me iba a ir yo sola casi un mes con mi amiga en el plan que llevábamos. Pero yo lo tenía claro, y se lo dije: Si no lo hago ahora que es cuando tengo la oportunidad, que estoy trabajando para conseguir el dinero y que tengo el tiempo libre suficiente para hacerlo ¿cuándo lo voy a hacer? Y así es como convencí a mi madre, lo de mi padre ya fue asunto de ella… Y llevaba razón, porque desde que volvimos llevo en mente hacer otro, pero nunca es el momento.

Recorrimos Francia e Italia de arriba a abajo, y pasamos por la preciosa Suiza, tan bonita, tan cara y tan lluviosa... pero preciosa igualmente.

Nos pasaron muchas cosas y disfrutamos como enanas. Tal vez nos hubiera venido bien un poco más de planificación, pero la verdad es que fue nuestra aventura europea, muy a lo loco todo, que es como al final pasan las mejores cosas.

Y  es que por estas fechas siempre me pongo a recordar el Interrail, es una de las experiencias que no me cansaré de recomendar a todo el mundo. Ya lo he dicho, tengo en mente hacer otro (para cuando vuelva a tener dinero ahorrado), pero esta vez me quedo con el de una semana que 23 días de un sitio a otro mola mucho, pero es agotador, y vuelves con unas ganas de comer en casa y tumbarte en tu cama que no son ni comparables a cuando vuelves de un festival, y ya es decir...

Podría hacer una entrada interminable, porque si me pongo a leer el diario que llevábamos y apuntábamos lo que nos iba pasando igual no acabo, pero solo diré que si tenéis la oportunidad de hacerlo, lo hagáis, y si no la tenéis ¡la buscáis! Es una experiencia única, recomendable al 100%, de esas que tendría que aparecer en la lista de cualquier persona que se precie, esa lista titulada “Cosas que hacer antes de morir”.


De todos modos, aunque lo echo de menos, el martes empieza mi verano de verdad, y este año promete como hacía años que no lo hacía.


10 comentarios:

  1. A mi me gusta el interrail porque te da la posibilidad de conocer muchos sitios sin gastar demasiado dinero y en poco tiempo, sin embargo nunca ha sido una de las experiencias que he querido hacer. A riesgo de quedar de piji/cursi, no sé si podría dormir en un tren, ir tan "a lo loco", etc. Quizás si alguien me convenciera con un plan muy planificado, cedería, pero no sé. He oído que hay algo parecido, pero por todo el mundo y en avión. Si fuera rica seguramente haría eso (no, no lo soy).
    Y es gracioso, porque en mi grupo de amigas de instituto también se habló lo del interrail, quizás sea un clásico. Y al final también se quedó una sola, que era la que más interés estaba poniendo, y se tuvo que buscar otros conocidos para que se fueran con ella. Al menos vosotras erais dos...
    (Ai. Como "presta" (sinónimo de gustar, agradar, producir placer) recordar viajes mágicos en buena compañía..

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    1. Lo peor del Interrail es cuando no puedes dejar la mochila y te toca cargar con ella. Nosotras, pese a que nuestra intención era dormir en más trenes porque es lo más barato, a penas pudimos hacerlo, porque no en todos los trayectos nos venía bien, así que la mayor parte del viaje dormimos en camas, aunque no tengas nada planeado no tuvimos problemas en encontrar sitios exceptuando algunas ciudades que nos costó más.
      Es una forma barata (en relación a las posibilidades que te ofrece) de ver muchos muchos sitios y no centrarte en uno solo.

      También he oído lo del avión, pero creo que es más caro (no estoy muy informada) pero me encantaría poder hacerlo :)

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    2. También es verdad que aunque dormimos en camas algunos daban realmente miedo jaja pero eso ya es otra historia.

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  2. ¡Cómo mola! Me encantaría vivir una experiencia así, pero la verdad es que la cuestión económica es un problema... Igualmente, me lo apunto en mi "lista de cosas que me gustarían hacer" ;)

    Si algún día te animas a contarnos más sobre tu viaje, nosotros estaremos encantados de leerte ;)

    Un besazo! Y que disfrutes mucho del verano!

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    1. A lo mejor algún día lo hago por episodios, ya veremos.

      La cosa es planteártelo e ir a por ello, aunque el dinero siempre es un inconveniente al final con esfuerzo las cosas se consiguen, yo te digo que si lo haces, no te arrepentirás.
      Siempre he dicho que en estos temas no es dinero gastado, es dinero invertido ;)

      Me alegra volver a leerte por aquí :)
      Un besazo Mar!

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  3. Esas experiencias son las que molan. Yo siempre he querido hacer uno, pero ninguno de mis amigos se ha atrevido al final, y como que da algo de palo viajar solo. De todas formas, creo que ahora mismo lo reconsideraría, uno al final se acostumbra a la soledad para ciertas cosas. Y además, la gente es muy pasota, al final uno se cansa.

    Como anécdota, el año pasado fui a Barcelona (obviamente solo) a ver a Jack White, y no me pasó nada malo. Lo bueno es que pasé casi toda la noche en la estación hablando con un irlandés que se estaba haciendo el interrail solo, aunque lo llamaba de otra manera. El tío se había ido por toda Europa y le faltaban dos días y pensaba aprovecharlos para ir a Italia. Practiqué bastante el inglés y al final tuve que sacarle yo los billetes de un cercanías y otro de larga distancia porque la chica del mostrador no se aclaraba. Para más inri, el tío se estaba leyendo Trainspotting (esto me ha hecho gracia, que justo te he comentado antes del libro xD).

    Perdona por todo el rollo. A ver si repites, y a ver si yo me monto algún año una. ¡Besos!

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    1. Yo tengo en mi lista apuntado hacer un viaje sola, aunque sea pequeño, por vivir la experiencia y porque al final cada vez cuesta más encontrar a alguien dispuesto a ello.
      Me voy a acabar volviendo una antisocial rodeada de gatos jaja

      Si es que aunque vayas solo al final vas conociendo a gente, yo lo veo muy enriquecedor. Si quieres te aviso para el próximo interrail, eh? jaja si hay hasta un foro para encontrar a gente con la que hacerlo e información claro.
      Un beso!

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    2. Bueno, pero te convertirías en una loca de los gatos adorable, jaja.

      Claro, estaría genial. Tú avísame o tenme en cuenta; que yo que sé, hacerlo solo pues tira que te da, pero algo de compañía siempre hace mucho.

      Besos :D

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  4. El viaje interrail me quedó pendiente. Es algo que solo puedes hacer cuando eres joven, inconsciente y libre. Luego la vida se complica, te entra la responsabilidad madura, el lado racional te posee y te cagas de miedo por lo que pueda pasar. Yo no he dejado de viajar desde que tengo posibles, pero me queda esa necesidad de irme sin saber muy bien si quiero volver.
    Muaks

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    1. La verdad es que lo que comentas sobre el interrail me lo han dicho ya varias personas, y por una parte es cierto, pero quien quiere puede.
      De hecho nosotras conocimos a unas mejicanas que viajaban con su madre y su abuela (ellas tenían nuestra edad pero la madre y la abuela tampoco eran tan mayores como parece por las etiquetas) no te digo más.
      Puede que la experiencia no sea la misma, pero desde luego sigue mereciendo la pena.

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